El Centro de Formación Padre Piquer celebró el viernes 2 de octubre la Confirmación de 14 alumnos procedentes de Bachillerato y de los ciclos formativos de Grado Medio de Instalaciones de Telecomunicaciones y Atención a Personas en Situación de Dependencia.
La celebración estuvo presidida por Gabriel Benedicto, vicario episcopal de la Vicaría VI, ante la imposibilidad de asistir de Ángel Camino, vicario de la zona. Concelebraron los jesuitas Josemi Colina SJ y Txema Vicente SJ.
Para la mayoría de los jóvenes, este sacramento ha supuesto un paso significativo en un itinerario de fe, en el que han sido acompañados durante seis años por los grupos de Pastoral del centro. Todos ellos han participado en estos grupos durante los dos últimos cursos, culminando así un proceso de formación, convivencia y crecimiento personal y espiritual.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue la lectura de la oración de acción de gracias preparada, preparada por los propios alumnos a partir de los lemas de las Líneas de Fuerza que les han acompañado desde 1.º de la ESO. La facilitamos al completo a continuación, junto con una selección de fotografías.
Acogerte. Gracias, Señor, porque hicieron sitio en su corazón para acogerte, y aprendieron a acoger también a quienes tenían al lado.
¡Atrévete! Gracias porque fueron valientes, porque no se quedaron mirando desde fuera y se atrevieron a dar el paso.
Gente esperanzada. Gracias porque, con su ejemplo, han sido esperanza para sus compañeros, sus familias y para todos nosotros.
Vivir por amor. Gracias porque han descubierto que el amor no es solo algo que se siente, sino algo que se vive y se reparte.
Ven, sígueme. Gracias porque escucharon tu llamada y hoy, libremente, deciden seguirte.
Libres para servir. Gracias porque han entendido que servir a los demás es la forma más auténtica de amarte.
Levántate y anda. Y gracias por el lema de este año, que no es un final, sino un envío: ponerse en pie y salir a construir tu Reino allí donde estén.
Terminamos con la frase que más habéis repetido en estos años, con la que damos gracias cada día en la oración de la mañana:
«Todo esto, Dios, lo ponemos en tus manos, y aquí tienes las nuestras.«
















