Comunidades de misión, una llamada a cuidar y dinamizar la misión compartida


El miércoles 9 de septiembre el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo ha acogido el Encuentro de la Plataforma Apostólica Madrid-Ebro, con la participación también de miembros de la PA Mediterránea procedentes de Valencia, Alicante y Mallorca. La jornada ha puesto el foco en las comunidades de misión y en su desarrollo e implantación en obras y ciudades con presencia de la Compañía, y se viene desarrollando con una mecánica similar durante estos días en el resto de PA de nuestra Provincia.

La reflexión a trabajar por todos los participantes partía del documento Sobre las comunidades de misión, presentado por el provincial de España, Enric Puiggròs SJ, en el que se profundiza en una de las apuestas del Proyecto Apostólico de Provincia (PAP): generar generar un tejido apostólico en el que vivir la corresponsabilidad y la sinodalidad, mediante la definición, puesta en marcha y consolidación de las comunidades de misión en el conjunto de la Provincia. Todo ello para lograr dinámicas comunitarias capaces de cuidar la identidad ignaciana, dinamizar la misión y favorecer una mayor colaboración entre las personas comprometidas con ella.

Tras la oración inicial y la exposición del tema, los participantes dispusieron de un tiempo de oración y reflexión personal antes de compartir en grupos sus ecos, dudas y preguntas. El posterior diálogo conjunto permitió recoger distintas experiencias y puntos de vista, a la par que abordar de forma común algunos de los interrogantes que siguen abiertos y suscitan estas comunidades.

Una de las claves subrayadas durante la jornada fue que las comunidades de misión no se entienden como una respuesta meramente organizativa ante los cambios en la presencia de jesuitas, sino desde una convicción más profunda: la colaboración en la misión responde a una llamada del Espíritu que suscita distintas vocaciones y formas de compromiso en el Pueblo de Dios. El documento sitúa esta opción en el camino sinodal de la Iglesia y en una misión vivida desde la comunión, el diálogo, la participación y la corresponsabilidad.

En este sentido, Puiggròs recordó que la centralidad está precisamente en la misión, y que estas comunidades pueden convertirse en espacios para cuidar el carisma y preguntarse no solo si una obra funciona adecuadamente, sino cómo mantiene viva su inspiración evangélica y su modo de proceder. Una mirada que obliga también a pensar a medio y largo plazo: quiénes sostendrán esa misión en el futuro y cómo acompañar hoy a las personas llamadas a asumir una mayor implicación.

La reflexión se extendió también al ámbito territorial. La ciudad aparece como un espacio privilegiado para favorecer la intersectorialidad, conectar obras y comunidades y concretar la misión compartida desde la proximidad. Las comunidades de misión no pretenden ser únicamente reuniones de responsables ni nuevas estructuras de gobierno, sino abrir espacios de participación más amplios, flexibles según las «personas, tiempos y lugares». El documento lo resume como parte de un modo de proceder: «ser con los demás».

El trabajo de los grupos puso sobre la mesa cuestiones que deberán seguir madurándose: la relación entre las comunidades de misión de obra y de ciudad, su vínculo con los sectores y con el gobierno de la Provincia, la participación de personas no creyentes profundamente identificadas con la misión o la necesidad de acompañar mejor los frutos de los procesos de formación. También apareció una preocupación muy concreta: que estas dinámicas no se traduzcan simplemente en nuevas reuniones o estructuras, sino que ayuden realmente a priorizar, discernir y hacer sostenible la misión.

Entre las aportaciones finales apareció además una llamada a cuidar no solo la misión, sino también lo comunitario, reconociendo que el modelo todavía está en proceso de definición y que deberá crecer desde la escucha de las distintas experiencias de la Provincia.

La mañana fue también un espacio de encuentro y reencuentro entre personas de distintas obras y territorios, en medio de las agendas intensas propias del inicio de curso y de las dificultades de desplazamiento que afectaron a algunos participantes. El encuentro concluyó con el agradecimiento al Colegio Nuestra Señora del Recuerdo por la acogida y con algunos avisos sobre próximos hitos de la Provincia, entre ellos la Congregación Provincial y el lanzamiento campaña de comunicación provincial.

La reflexión sobre las comunidades de misión continuará durante el curso con el objetivo de seguir pasando de las intuiciones a experiencias concretas que ayuden a cuidar, compartir y proyectar la misión de la Compañía de Jesús.


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