Fiel a su cita anual, un grupo de acompañantes de Ejercicios en la Vida Diaria, entre los que se encontraban miembros del Centro Fabro de Madrid, se reunió en el CES de Salamanca para formarse, orar, compartir y poner en común su quehacer diario en esta maravillosa aventura del acompañamiento espiritual.
Conducidos por Luis María García Domínguez, Pedro Mendoza y Vicente Aznar (maravillosamente, por cierto), el foco de atención se puso en los afectos en los Ejercicios. Durante varias sesiones, se fue profundizando en este tema y desgranando cómo no se trata de eliminar los afectos, sino de ordenarlos y alinearlos de acuerdo con Dios. Así, se analizaron distintos tipos de personalidad con el objetivo de entender cómo los mecanismos de defensa que se activan pueden llevar a una persona a desencadenar procesos inconscientes que van a condicionar su caminar en el Señor. Con un aspecto importante: valorar dichos procesos en función de la Semana de Ejercicios en la que se encuentre el ejercitante, y tratar de aportar luz a su camino.
Durante este fin de semana también hubo tiempo para tomar el pulso al acompañamiento espiritual que se ofrece desde los itinerarios, y para pararnos a mirar tanto su pasado como su presente y su futuro.
· Su pasado. Se hizo historia sobre el camino recorrido con los itinerarios: cómo surgieron, qué retos tuvieron que afrontar al inicio, cómo se desarrollaron posteriormente, etc.
· Su presente. Momento clave. Cómo han evolucionado. Qué dificultades encuentran en su devenir por el largo y ancho de este mundo (acompañamiento telemático, etc.).
· Su futuro. Esencialmente laico. Los problemas actuales se convierten en retos y oportunidades si los miramos con perspectiva. Cómo afrontarlos.
Y siempre, memoria agradecida hacia el pasado, pasión ardiente hacia el presente, y dilatada esperanza hacia el futuro. Lo demás es tarea del dueño de la mies. Él sabe.




