El Rey Juan Carlos visita la Universidad Pontificia Comillas

Alboan hace una fotografía sobre la violencia hacia las mujeres africanas
1 febrero, 2019
Fiesta Madre de la Luz en Piquer
5 febrero, 2019
Pocas veces la presentación de un libro causó tanta expectación como la que congregó en la universidad a Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, a Javier Solana, que fuera secretario general de la OTAN y Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, y a Rebeca Grynspan, actual Secretaria General Iberoamericana. Todos ellos se reunieron en torno a Enrique V. Iglesias, director de la Cátedra de América Latina de Comillas, que ha coordinado el libro “Las cumbres iberoamericanas. Una contribución a su historia”, que analiza los antecedentes y contribuciones de las cumbres de jefes de estado y de gobierno de los 22 países iberoamericanos.
“Este trabajo no es una historia, sino una contribución a ella, en la que más de 20 profesionales vinculados al nacimiento de la institución han querido dejar constancia de su trabajo y su dedicación a la creación de una Secretaría al servicio de Iberoamérica”, afirmó Iglesias. El ex mandatario tuvo palabras de agradecimiento a Su Majestad el Rey de España, Don Juan Carlos, “que impulsó en 1991 la iniciativa junto a los presidentes español (Felipe González), mexicano (Carlos Salinas de Gortari), portugués (Mario Soares) y brasileño (Fernando Collor de Melo).
En este sentido, Rebeca Grynspan destacó el liderazgo que ha ejercido España para hacer posible las cumbres iberoamericanas. “Un liderazgo que han continuado sin mengua alguna todos los gobiernos españoles que han pasado en estos 30 años”, afirmó Grynspan, quien indicó que “hablar de cumbres no es solo hablar del espacio físico y el tiempo limitado en el que suceden, sino de los años de preparación y de los logros concretos que emanan de ellas, de movilidad académica, diversidad cultural, diplomacia constante y cooperación horizontal,”. Y, parafraseando al escritor mexicano Carlos Fuentes, “este libro es la historia de cómo el Atlántico se hizo puente, y no abismo”.
Al hilo de la cooperación horizontal, Javier Solana –que también alabó el papel de la corona para estrechar lazos a ambos lados del Atlántico– dio mucha importancia a las cumbres Iberoamericanas, pues han servido “para reconfigurar la relación entre la península ibérica y América Latina, ya que los países están representados en pie de igualdad y esta horizontalidad resulta profundamente estimulante”. Solana, además, agradeció a Enrique V. Iglesias, primer Secretario General Iberoamericano, el impulso que aplicó a las cumbres y su contribución al robustecimiento, cohesión y proyección internacional de la comunidad iberoamericana.
Iglesias recogió el guante y también mencionó los logros alcanzados gracias a las cumbres, pero mencionó que se avecinan grandes desafíos políticos que deben lograr los objetivos de progreso económico y social pendientes. En este sentido, el rector de la universidad, Julio L. Martínez S.J, mencionó en su discurso su preocupación y el de toda la comunidad universitaria por la situación en Venezuela. Así, recordó las palabras del Padre José Virtuoso, rector de la Universidad Andrés Bello de Caracas: "para sobrevivir en la guerra, hay que hacer grandes sacrificios, tomar la iniciativa, ser audaces para emprender cambios que nos permitan manejar inteligentemente la situación”. El rector, tras agradecer la labor del monarca y su papel en las cumbres, también pidió, como hiciera el Padre Luis Ugalde, el fin de la huída de venezolanos, el rescate de la Constitución democrática y un cambio de gobierno. "El cambio vendrá, no porque la dictadura lo facilite, sino porque la movilización de Venezuela entera que quiere renacer y recuperar la vida se hará indetenible, con unidad en la diversidad, y la libertad reverdecerá con pluralidad democrática productiva y creadora”, zanjó el rector.
X